Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Martes, 2 de agosto de 2016 | Leída 853 veces
PSICOLOGÍA

Miedo escénico en fútbol

Guardar en Mis Noticias.

¿Qué es el miedo escénico?

Algunos futbolistas, cuando se someten a exigencias muy elevadas tienen dificultades para superar la responsabilidad del compromiso, realizan una actuación poco acorde con las expectativas depositadas en ellos y pasan totalmente desapercibidos. El escenario, los cánticos de la afición, la trascendencia del acontecimiento, las cámaras o la presión de saber que todo el mundo está pendiente del partido, son algunas de las circunstancias que acentúan esta reacción emocional que los deja abrumados y bloqueados. Sin embargo, antes de pisar el césped ya se han creado las condiciones psicológicas que van a propiciar que el futbolista sea victima del “miedo escénico”.

[Img #4967]

 

Los miedos de los futbolistas.

 

Desde un punto de vista psicológico, el “miedo escénico” puede ser considerado como un síntoma de otros temores o preocupaciones. Detrás de un futbolista, que ante un gran acontecimiento no supera la responsabilidad de jugar y “se esconde”, existe una serie de creencias irracionales y presiones que van a determinar su actuación deportiva.

 

Algunos de estos pensamientos o creencias irracionales son, por ejemplo, pensar que si se empieza mal el partido se va a jugar mal. Al pensar que porque los primeros toques de balón salgan mal se va a tener un día malo, se está estableciendo la base para padecer el miedo escénico. Hay que tener en cuenta que, ante un gran acontecimiento, con un rival importante que sale a presionar y a ganar desde el principio, es normal que los primeros contactos con el balón no sean tan precisos como cuando el partido esté más avanzado y se han templado los nervios.

 

Otros pensamientos que acentúan el “miedo escénico” son, por ejemplo, pensar que uno no va a estar a la altura o que va a fracasar. Esta inseguridad esta ocasionada fundamentalmente por su falta de confianza.

 

Finalmente, otro elemento que puede contribuir a que surja el “miedo escénico” es pensar, antes del partido, que se va a estar nervioso. Existe un principio básico en psicología que dice que según se piense se actuará. Así, si uno piensa que va a estar nervioso probablemente lo estará. Es esta manera de pensar, la que está estableciendo las bases para una mala actuación.

 

Aquí os dejamos un vídeo sobre un ataque de ansiedad de Kiko Femenía, el día de su debut con el Hércules.

 

 

Las presiones de los futbolistas.

 

Los efectos de estas preocupaciones o temores pueden aumentar o disminuir en función de las circunstancias que rodean al futbolista.

 

Existen muchas fuentes de presión que pueden incrementar estos temores o preocupaciones. La influencia de los resultados, la afición, los medios de comunicación, la familia, la pareja, los representantes o la relación con el cuerpo técnico pueden generar elevadas autoexigencias. En ese sentido hay que tener presente que la peor presión que sufre un futbolista es la que él mismo se genera. Si no se sabe afrontar adecuadamente estas situaciones se convertirán en fuentes de estrés, influyendo negativamente en otros aspectos psicológicos como la capacidad de concentración, la motivación, la cohesión del equipo o la ansiedad. Y es así como se incuba el que un jugador no vaya mentalmente preparado a un gran evento, con el riesgo de sufrir el denominado “miedo escénico” y perderse en el partido.

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress