Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Jueves, 28 de julio de 2016 | Leída 172 veces
PSICOLOGÍA

Depresion en el deporte

Guardar en Mis Noticias.

Algo te aprieta el cuello, tu pecho se agarrota, te aprieta tan fuerte que te inmoviliza, te atrapa, te ahoga y no puedes escapar, miras a todas partes y no ves nada o ves como todos te observan o todos conspiran contra ti.

Todo esta decidido y hagas lo que hagas no podrás escapar. Es un dolor constante que no se puede calmar, una sed que no se puede saciar... Basta, basta, ¡¡BASTA!!

 

¿Dónde estoy?, ¿Es ésta la oscuridad?...


Depresión en el deporte

 

La depresión es una enfermedad masiva que está entre nosotros y de la que cuesta hablar. Una de cada cinco personas sufre depresión en algún momento de su vida. Esta enfermedad es más común en las mujeres quienes, a diferencia de los hombres, son más propensas a pedir ayuda. Los hombres tienden a negarla, quizá porque lo toman como signo de debilidad.

 

Ni siquiera el deportista de élite, que es espejo de miles y miles de personas, escapa a esta enfermedad, aunque cueste entenderlo porque son personas que, visto desde nuestro prisma, lo tienen todo: éxito deportivo, dinero, reconocimiento social, medios para tener una excelente salud. Sin embargo, la depresión no distingue raza, condición física, ni estatus.

[Img #4878]

La depresión es un estado de tristeza aguda y crónica. No es algo que uno adquiera voluntariamente y cualquier persona es vulnerable a pasar por ella.

 

El fútbol está repleto de historias de fracasos, derrotas humillantes, dolorosas postergaciones, lesiones graves, personas toxicas, envidias, etc.. en todas sus categorías y niveles. Los estados emocionales que se viven pueden cambiar muy rápidamente, un día estás en la cima y al siguiente no vales nada.  Estas situaciones, en ocasiones. pueden llevar al deportista a entrar en ese estado de tristeza, a perder la alegría por jugar,  disfrutar. Entonces, comienza a sufrir en cada partido o competición al punto de querer que el encuentro pase lo más rápido posible. Hay jugadores a los que se les nubla la vista, sienten molestias físicas en cuanto entran al campo o sufren demasiado la noche previa al encuentro.

 

Uno de los motivos frecuentes en el burnout (síndrome de sobre-entrenamiento) es cuando el deportista está expuesto durante un prolongado período a estrés excesivo. Siente que las exigencias a las cuales tiene que responder están por encima de las capacidades con las que él cuenta lo que lo lleva a la desmotivación, a perder la autoconfianza, a sufrir de estrés, a dejar de disfrutar situaciones habituales. Se autogenera mayor presión y en ocasiones termina en una depresión. Para el deportista, en especial el jugador de fútbol, el miedo al ridículo; la burla; demostrar debilidad; padecer consecuencias; ser apartado; perder el puesto; sufrir represalias y muchas veces pensar que la tristeza que siente, es eso, sólo tristeza que ya va acabar, lo lleva a negar esa situación. Comienza a mentir para ocultar las emociones, lo cual es muy agotador y profundiza el síntoma. Entonces, por desconocimiento, deja avanzar la enfermedad sin pedir ayuda.

 

Tampoco podemos dejar de lado que uno de los momentos críticos sucede en la retirada deportiva para el jugador;  es una herida a su identidad y lo enfrenta en una terrible situación de vacío, que en ocasiones también puede terminar en depresión.

 

Ulf Baranowsky, que dirige el sindicato de jugadores en la Bundesliga, dijo: “Los clubes no siempre son conscientes de que las enfermedades psíquicas son curables, como las enfermedades del cuerpo (…) Sabemos desde hace años que los jugadores sufren una gran presión y que eso aumenta la probabilidad de que sufran una depresión o un bloqueo.” Reconocer una enfermedad psíquica, explica Ulf Baranowsky, “significa a menudo para un jugador el final de su carrera”, ya que los hinchas quieren héroes indestructibles, que brillen en los estadios, muevan millones y combatan con valentía y sin debilidades.

 

[Img #4879]

Debemos concienciar a los deportistas que la forma más importante de enfrentar la situación es pedir ayuda profesional y a los DT o cuerpos técnicos que es necesario que de alguna manera se ocupen del estado emocional de sus jugadores. Pareciera que en el ambiente fútbol no se puede hablar de la depresión y por el contrario debemos tratarlo con naturalidad, hablar sin tabúes, afrontar este tema como algo normal, preocupante, pero que no deja de ser una enfermedad más, una lesión en el alma. Seguramente así ayudaremos a muchos que la padecen.

 

Fuente: entrenadorfutbol.es

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress