Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Martes, 5 de junio de 2018 | Leída 480 veces
EDUCACIÓN

Iniciativa que previene la violencia en el fútbol base con un programa que se quiere implantar a nivel nacional.

Guardar en Mis Noticias.

La violencia en el deporte en edad escolar, y concretamente en el fútbol, es una cuestión que cada vez preocupa más. Fue especialmente sonado, hace poco más de un año, el vídeo de unos padres que se pegaban en las gradas mientras sus hijos jugaban un partido en Alaró, Mallorca.

 

Según Alfredo Sáenz, director de Gesto Deportivo, los casos que saltan a los medios son una minoría, y «lo que hace falta es educar en deportividad», no solamente actuar cuando aparecen los actos violentos como éste, sea por parte de los jugadores, los progenitores, los árbitros o los entrenadores. Y es que el fútbol base «es parte de la educación de los chavales».

 

Hace más de cinco años que Sáenz trabaja el fomento de estos valores en Araba, en [Img #14602]colaboración con la Diputación Foral y la Federación Alavesa de Fútbol, mediante un programa de intervención que ha dado muy buenos resultados. Los datos de los años en los que se implantó dan muestra de ello: de las 79 infracciones de la temporada 2013-2014 se pasó a las 54 de la 2015-2016.

 

«La única medida que se aplica en muchas federaciones es la sanción», protesta Sáenz, pero Gesto Deportivo va más allá. Se recogen las actas de los partidos mediante una aplicación, donde aparecen las puntuaciones de deportividad y la clasificación -con respecto a los otros equipos- de sus jugadores, árbitros, entrenadores y grada. «Así, detectamos más rápidamente las infracciones y podemos actuar antes del siguiente partido», relata Sáenz. «También nos da la oportunidad, si alguna puntuación es muy baja, de intervenir antes de que ocurra algo antideportivo», añade.

 

Establecer un sistema


El protocolo es el siguiente. A la primera infracción, se llama al equipo, y a la segunda se imparte un taller con los agentes protagonistas de la conducta antideportiva. Si se volviese a reincidir, un psicólogo deportivo de Gesto Deportivo «se vestiría de corto» e intervendría a pie de campo durante tres entrenamientos: «se le dan al entrenador recursos para que gestione a sus jugadores y a los padres». Si después de todo esto se comete otra infracción, se informa a la federación del trabajo sancionador y educativo realizado hasta el momento, y se le invita a «reflexionar sobre qué otras medidas tomar».

 

La implantación de este proyecto de fomento de la deportividad y prevención de la violencia en el fútbol base es del 100 % en Araba, y también se trabaja con algunos grupos navarros. Fuera de ahí, «las federaciones territoriales sí toman algunas medidas, pero no existe una estructura nacional para medir la incidencia de este problema y combatirlo».

 

Por eso vino ayer Sáenz a Donostia, al IV Congreso de Fútbol Aficionado; para exponer a la Federación Española de Fútbol, a federaciones territoriales, comités de competición y al Consejo Superior de Deportes un plan a nivel nacional en el que el equipo de Gesto Deportivo ha trabajado durante los últimos meses. Según explica Sáenz, «aplicaríamos el piloto a dos grupos por cada federación», y así, establecerían poco a poco un sistema para educar y prevenir la violencia.

 

 

 

Fuente: diariovasco.com

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress