Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Lunes, 30 de abril de 2018 | Leída 1330 veces
MOTIVACIÓN

Andresito, aquel niño tan cercano y buena gente

Guardar en Mis Noticias.

Andrés dijo una vez que yo era su padre deportivo, pero no me siento así. En absoluto. Sí, soy la persona que le descubrió de pequeño en aquel lejano torneo de Brunete, pero era algo muy fácil. Básicamente, porque era el mejor jugador. Recuerdo que era muy pequeño, tenía 12 años, y venía a mi casa los fines de semana tras llegar solo a Barcelona. Sus padres y su hermana se quedaron en Fuentealbilla. Ahí se creó una relación muy especial entre nosotros. Soy su amigo. Y también lo soy de toda su familia. El agradecimiento entre nosotros es mutuo.

 

Miro a los ojos a Andrés y encuentro a Andresito, como le llamábamos en casa. Es el mismo: un chico responsable, prudente, que jugaba excepcionalmente bien. Como ahora. No es un cambio muy grande en ese sentido. Era tímido pero valiente. De hecho, cuando llegó a La Masia, tenía dudas sobre si aguantaría o no lejos de su gente. Tuvo agallas y por eso es hoy un grandísimo futbolista. Como en su momento las tuvo Leo Messi. Encima, son capaces de hacer exactamente lo mismo que hacían de pequeños en el terreno de juego, y eso pocos pueden decirlo.

 

[Img #14416]

 

 

Al principio estaba triste en Barcelona, lloraba mucho sin sus padres y su hermana, y por eso venía a mi casa. De ahí nuestra relación. Mi madre, cuando marcó su primer gol con el Barça, gritó con alegría para celebrarlo: "¡Andresito!". Era un niño muy feliz que venía de una familia muy unida, por eso separarse fue un golpe duro para él y quisimos ayudarle. Años más tarde, falleció mi madre y a los pocos minutos ya estaba él en mi domicilio. Es la prueba más evidente de cuánto nos queremos. Sé que está ahí cuando lo necesito, y él también lo sabe.

 

Pienso que Andrés forma parte de una generación única de futbolistas azulgranas: Messi, Busquets, Piqué, Alba, Rafinha... Un grupo muy especial que juntó a Messi, Xavi e Iniesta en un mismo equipo, y que marcó un antes y un después en el club y en el fútbol. Era tan excepcional que los tres fueron los finalistas al Balón de Oro en 2010, algo que no se vivía desde los tres holandeses del Milan: Rijkaard, Van Basten y Gullit.

 

Y ahí está Andrés. Es frágil en apariencia, pero en el fondo es especial. Ya lo era desde bien chiquito. Recuerdo llevarle un día a jugar con un grupo de niños un partido a El Prat. Le comenté a su entrenador que era infantil B y más pequeñito, pero que no tendría problemas en actuar. Fue el mejor. Al final del encuentro, el técnico vino corriendo a decirme: «¡No me dijiste que era tan bueno!». Es más, en un torneo que ganamos al Milan por 3-1, cuando acabó y entregaban los premios, todo el público en la grada coreaba su apellido para que le dieran el galardón al 4 del Barça. Espectacular.

 

No me costó entender que sería un gran futbolista. Ya en Brunete lo tuve claro cuando le vi por primera vez. El Real Madrid estaba por medio, pero el tema de la residencia fue clave para llevarlo a La Masia. Hoy sigue siendo aquel niño tan cercano, tan buena gente. Espero que en el futuro vuelva al Barcelona, porque es una persona de club y una figura muy importante en su historia.

 

 

 


Albert Benaiges fue el descubridor de Andrés Iniesta

Fuente: elmundo.es

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress