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Redacción
Jueves, 15 de marzo de 2018 | Leída 1108 veces
PSICOLOGÍA

¿Qué hacer cuando el niño se frustra con el deporte?

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La frustración es un sentimiento que aparece cuando no se logra conseguir lo que se desea. Este tipo de situaciones de bloqueo donde existe una incapacidad de lograr lo que uno quiere, pueden provocar en los deportistas, incluso en los más pequeños, sentimientos de fastidio, ira, ansiedad o desamparo.

 

La vivencia de los acontecimientos están relacionados con la capacidad personal que tiene cada niño de manejar sus emociones. Así, el origen de la frustración no estará tanto en las situaciones externas en sí mismas, sino en la manera en que el niño las afronta. ¿Qué ocurre cuando el niño se frustra al practicar deporte? Así podemos ayudar a los niños con baja tolerancia a la frustración en el deporte.

 

Los niños “aprenden” a estar frustrados
 

Para saber manejar la frustración, ya desde que son pequeños, los niños han de aprender unas normas y adquirir capacidades que les ayuden a resolver situaciones frustrantes. Sin embargo, la manera de combatir la baja tolerancia que tienen hoy en día muchos padres, es la de intentar evitar las fuentes que causan la frustración en sus hijos.

 

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Los padres, muchas veces por no poder brindarles un tiempo de calidad a sus hijos ceden con frecuencia ante cualquier deseo del niño. Así, el pequeño siempre consigue lo que quiere sin enfrentarse a situaciones problemáticas. Esta sobreprotección y esta permisividad lo único que consigue es desfavorecer el desarrollo integral del pequeño. De este modo el niño “aprenderá” a:


- Tener dificultades para controlar las emociones.

- Satisfacer sus necesidades de forma inmediata. Si tienen que esperar para satisfacer su necesidad tendrá rabietas, gritará o directamente cambiará su foco de atención hacia otro deseo.

- Ser impaciente e impulsivo.

- No tener capacidad de adaptarse y flexibilidad.

- Creer que es el centro de atención.

 

Por otro lado, los niños también adquieren baja tolerancia a la frustración cuando los padres cruzan los límites de la exigencia. Los hijos sentirán que siempre se espera lo mejor de ellos, pero nunca llegan a satisfacer a los adultos con sus esfuerzos.

 

Cuando el niño tiene baja tolerancia a la frustración en el deporte


Es importante que los adultos que entrenan a niños sepan por qué los pequeños se frustran al no saber hacer frente a situaciones cotidianas en los entrenamientos o en los partidos como: ser suplente, ser cambiado, perder un balón, etc. En los deportistas jóvenes, la incapacidad de superar este tipo de contrariedades debido al bajo nivel de tolerancia provoca malestar y no disfrutar del deporte. A largo plazo, el niño abandonará la actividad.

 

Cuando hablamos de baja tolerancia, los entrenadores se pueden encontrar con dos tipos de niños:

 

- Los sobreprotegidos. Son aquellos niños que parecen frágiles, sensibles, con miedo a ser evaluados y a equivocarse ya que no están acostumbrados a resolver los problemas por sí mismos. Son niño que no les gusta la competición, no quieren salir a jugar y se bloquean ante las directrices que les indica.

 

- Los exigentes. Son niños perfeccionistas que se vuelven agresivos cuando no les salen las cosas cuando quieren. No toleran el fallo de los demás y se enfadan cuando no juegan. Los errores que comete siempre son culpa de algún compañero o del árbitro.

 

Cómo ayudar a los niños con baja tolerancia a la frustración


Aprender a tolerar la frustración permitirá que los niños puedan enfrentarse de manera positiva a las distintas situaciones que vivirán en el futuro. Tanto progenitores como entrenadores pueden enseñar al niño a tolerarla. Es algo que se puede trabajar y mejorar.

 

- Dando ejemplo. La actitud positiva de los padres y entrenadores al afrontar situaciones adversas para que los niños aprendan a solucionar problemas.

- Esfuerzo lo primero. Desde casa y desde el equipo deportivo es importante que se dé el mensaje de la necesidad de esforzarse, ya que es la mejor vía para conseguir lo que uno se propone.

- No sobreproteger. No facilitar todo a los pequeños. Que sepa aprender de los errores y de la equivocación.

- Objetivos. Ponerle al niño desde casa y en el quipo unos objetivos razonables y alcanzables. No exigir cosas que por su edad o madurez sean inalcanzables.

- Técnicas de relajación. Tanto en casa como en el equipo enseñarle a usas técnicas que le permitan estar más tranquilo.

- Enseñar a identificar la frustración. Desde casa es importante enseñarles a saber las señales que indican que empieza a frustrarse.

- Enseñar que de los fracasos se aprende. Desde la actividad deportiva es importante que se centre en el aprendizaje y la mejora que en la competición y los resultados. “Es más importante aprender a ganar que ganar".

 

 

 

Fuente: Borja Quicios (guiainfantil.com)

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