Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Jueves, 22 de febrero de 2018 | Leída 803 veces
PSICOLOGÍA

Entrenar utilizando refuerzos positivos

Guardar en Mis Noticias.

Un entrenador que quiere formar buenos jugadores tácticamente, tiene que inducir autoconfianza.

Lo que veo habitualmente es que los entrenadores hablamos mucho más de las carencias o errores de nuestros jugadores que de sus potencialidades y aciertos.

 

Lo mismo sucede en las pistas cuando nos dirigimos a ellos, remarcamos constantemente sus fallos y obviamos sus aciertos. Tenemos la tendencia a ver constantemente “la botella medio vacía”. Y, peor aún, no lo hacemos de forma neutra, muchas veces lo hacemos de forma hiriente, a través de broncas en público, gestos de hastío, incluso ironías (que pueden ser más vejatorias aún)

 

Muchas veces hemos aprendido esta forma de actuar imitando a entrenadores míticos que tomamos como modelo. Muchos entrenadores autoritarios y “castradores” tienen aureola de hombres firmes y que saben lo que quieren. Imagen de triunfadores.

 

[Img #13965]

 

 

Yo no sé si triunfarán o no (me imagino que unos sí y otros no tanto) pero siempre pienso que ese tipo de entrenador no es el mejor para formar jugadores creativos.

 

En realidad, cuanto más negativo veo a un entrenador, más sensación de inseguridad me transmite.

 

Formar jugadores creativos, que deciden bien – incluso en ocasiones de forma genial – requiere una buena dosis de positividad.

 

Nadie se hace creativo con la Espada de Damocles encima de su cabeza.

 

Una vez más, debo recordar aquí que la información se guarda inconscientemente con el sesgo emocional con que se recibe. Esto es lo que crea un sistema de preferencias e inhibiciones.

 

El pensamiento positivo es rápido y creativo, el negativo es lento, maneja poca información y tiende a la “rumiación” (dar vueltas constantemente sobre unas ideas limitadas)

 

Un entrenador que quiere formar buenos jugadores tácticamente, tiene que inducir autoconfianza, y eso sólo se consigue con una buena dosis de positividad y con cierta paciencia (no identificar paciencia con falta de exigencia)

 

No quiero decir con esto que no se pueda reprender o hacer un comentario sobre las cosas que no nos gustan. La exigencia es innegociable.

 

Creo que todo esto se puede resumir en dos cosas importantes. Para fomentar la creatividad:

 

– Puede (y debe) haber refuerzos positivos y negativos, pero porcentualmente los primeros deben ser mucho más abundantes y frecuentes que los segundos

– Cuando hacemos comentarios negativos, debemos evitar que tengan tintes humillantes o vejatorios

 

Y quiero añadir un par de matices sobre los refuerzos positivos:

 

El entrenador debe ser mayoritariamente positivo, pero no excesivamente halagador, los elogios exagerados suenan a insinceros y, por lo tanto, son menos eficaces.

 

¡¡Atención al lenguaje no verbal!! Se puede afirmar o hundir a alguien con un simple gesto, e incluso, con una mirada. A veces decimos con la boca algo y nuestro lenguaje corporal expresa lo contrario.

 

 

 

 

Fuente: Manolo Laguna (laovacion.com)

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress