Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Martes, 13 de febrero de 2018 | Leída 345 veces
ENTRENAMIENTO

¿Mejor ducha caliente o fría para el futbolista?

Guardar en Mis Noticias.

Antes de ponerte debajo del chorro, habrá que saber que entendemos por una ducha de agua fría y caliente. Se considera una ducha caliente cuando la temperatura es superior a los 37 grados centígrados; de la misma manera decimos que nos duchamos con agua fría cuando está por debajo de los 35 grados. Entre 37 y 35 grados no hay efectos por la acción de la temperatura.

 

Las duchas calientes se utilizan para relajar los músculos y para recuperar la musculatura después de un esfuerzo físico al favorecer la llegada de la sangre oxigenada. También eliminan mejor las toxinas producidas durante la actividad física e inducen el sueño.

 

[Img #13878]

 

 

Por su parte, las duchas frías estimulan el sistema nervioso autónomo simpático, mejoran el retorno venoso hacia el corazón, reducen las inflamaciones y mejoran los problemas de estreñimiento.


Después del ejercicio se recomienda una ducha caliente porque ayuda a los músculos a relajarse y evitar así las contracturas. Terminar la ducha con unos segundos de agua fría contribuye a reactivar el cuerpo. Si el entrenamiento o la competición ha sido especialmente intensa un buen truco es darnos agua fría en las piernas lo que contribuirá a acelerar la recuperación y evitar las agujetas.

 

 

 

Fuente: sportlife.es

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress