Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Lunes, 15 de enero de 2018 | Leída 81 veces
PSICOLOGÍA

¿Por qué cuesta tanto trabajar el liderazgo?

Guardar en Mis Noticias.

“El verdadero liderazgo tiene que ver con experiencias humanas. No es una fórmula o un programa, es actividad humana que viene del corazón y considera el de otros. Es una actitud, no una rutina.” Lance Secretan

 

Escribo esto desde el respeto y la empatía más absolutos a los entrenadores. Como cualquier inicio de año, momento de generar propósitos, es un buen momento para hacerse este tipo de planteamientos, a partir de la pregunta: ¿cómo puedo mejorar? Hay tres grandes dimensiones en el trabajo del entrenador.

 

a)    Área Técnico-Táctica. Tiene que ver con el dominio del juego, la metodología, la estrategia, planificación, análisis del juego…

 

b)    Área de gestión del Equipo. La comunicación, la asignación de roles, la parte de motivación, exigencia, incluso la psicología la pondría aquí.

 

c)    Área del Liderazgo. Donde están las emociones propias y las relaciones. La capacidad de ver las emociones de los demás, la consciencia en la toma de decisiones y la elaboración de planes y estrategias hacia el equipo. También el poder de ver y cambiar el impacto hacia los demás…. Cómo vemos la realidad, nuestros miedos, nuestras creencias. Una serie de cosas que realmente son las que nos dirigen desde la parte profunda. Poner luz ahí es lo que activa los cambios de verdad. Y da miedo, y hay desconocimiento.

 

La diferencia entre las dos primeras y la tercera, es que la tercera implica un proceso de transformación. Y no es ni fácil, ni rápido. Eso es un hándicap. Nos gustan las cosas fáciles y rápidas. Por eso buscamos soluciones a corto plazo o preferimos no mirar lo que hay.

 

Y otro matiz importantísimo. Muchas personas confunden el punto B con el C. Piensan que liderar es gestionar el equipo. Y no. La gestión del equipo es consecuencia del propio liderazgo.

 

El entrenador, por mi experiencia, tiene miedo a cuestionarse de verdad. El entrenador es humano. Lo que pasa es que a diferencia de otras vocaciones o profesiones, la de entrenador es una constante relación con el entorno y con las personas. Tener las relaciones que nos importan en buen estado es lo que nos da paz, sensación de plenitud. Buscamos encontrar eso entrenando. Y cuando no lo encontramos tendemos a culpar fuera, a las circunstancias y a los demás. Y no lo critico, simplemente lo expongo desde empatizar y desde funcionar así también yo, a veces.

 

Hay diversas maneras de trabajar ese liderazgo personal. Procesos individuales, cursos, talleres, lecturas, conversaciones… varias. Y todas pueden ser de utilidad siempre y cuando aceptemos que tenemos algo que aprender, de verdad. Es decir, algo que no sabemos que podemos aprender, pero intuimos que existe. Os animo de verdad a explorar ese camino del liderazgo, de la consciencia. Aunque sea lento, difícil e incierto. Vender otra cosa es vender humo. Por otro lado, sí queda claro que si te comprometes contigo y con tu proceso, los beneficios estarán ahí. Seguro.

 

Si te comprometes contigo, estás enseñando el camino a tus jugadores. El foco del liderazgo es hacia uno mismo. El impacto hacia el equipo. será la consecuencia de eso.

 

“Nada pone a prueba la habilidad de un hombre para liderar a otros como su actuar día a día para liderarse a sí mismo.” Thomas J. Watson

 

 

 

Fuente: Xavi García (hrxperience.com)

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress