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Redacción
Lunes, 25 de diciembre de 2017 | Leída 134 veces
NUTRICIÓN

¿Por qué debemos cuidar la alimentación de los niños?

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Niños que no comen, niños que comen demasiado, niños que se esconden cuando ven cualquier cosa verde en el plato, otros que sólo se atiborran de dulces… ¿Qué padre no se ha sentido desesperado con la alimentación de sus hijos?

 

Y es que, aunque siempre se pone el ejemplo del aumento verídico de la epidemia de la obesidad, y cómo esta se está convirtiendo en un problema grave entre los más pequeños, la realidad es que no hace falta llegar hasta esos extremos para ver los efectos negativos de una mala alimentación en el niño. Los expertos señalan que no hay ninguna duda sobre los beneficios de llevar una alimentación adecuada, y más entre los pequeños, sin embargo, a veces a los padres se nos olvida esa responsabilidad y adoptamos malos hábitos que a la larga repercuten poco a poco en el niño.


La obesidad y el sobrepeso pueden derivar en problemas de salud tan graves como las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, la diabetes, la hipertensión e, incluso, algunos tipos de cáncer. Por lo tanto, una alimentación correcta desde la infancia es determinante para protegernos de estas dolencias.

 

Según el V Estudio realizado por CinfaSalud, Percepción y hábitos de salud de las familias españolas sobre nutrición infantil, un 19 por ciento de los menores españoles sufre en la actualidad obesidad, mientras que un 26 por ciento padece sobrepeso. Pese a la magnitud de estas cifras, todavía muchos padres y madres no están concienciados sobre la necesidad de que los niños mejoren sus hábitos nutricionales, que cada vez están más alejados de la dieta mediterránea.

 

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En este sentido, el especialista del Departamento Científico de Cinfa, Eduardo González Zorzano, indica que “dado que una correcta nutrición constituye un pilar básico para el correcto desarrollo y bienestar del niño, los progenitores deben inculcar a sus hijos e hijas hábitos alimentarios saludables, que les permitan crecer sanos y les ayuden a prevenir enfermedades crónicas de base nutricional en la infancia”.

 

El estudio revela que la percepción de los padres y madres encuestados en relación con el peso de sus hijos no se corresponde con la realidad, y es que un 13 por ciento de ellos no tiene conciencia de que su niño o niña padece sobrepeso u obesidad. Es decir, que un 64,6 por ciento de los progenitores piensa que sus hijos tienen un peso normal para su edad y altura.

 

En este sentido, el 43 por ciento los padres y madres que declaran que el peso de sus hijos e hijas no es el adecuado no toman ninguna medida para solucionar el problema. En cambio, el 40,3 por ciento lo lleva al pediatra o al médico de familia y el 3,9 por ciento lo hace acudiendo a un nutricionista.

 

Desayuno completo, asignatura pendiente


Conforme van pasando los años, la primera comida del día sigue siendo todo un reto, o más bien el talón de Aquiles de la alimentación de los españoles, y como no, de los niños también. Ocho de cada diez niños y niñas españoles no desayunan correctamente, a pesar de como recuerda González “esta es la primera toma del día, la que proporciona al menor la energía necesaria para afrontar la primera parte de la mañana y contribuye al rendimiento escolar, por lo que debe cubrir al menos el 20-25 por ciento de las necesidades nutritivas de los niños. Si estos no desayunan bien y de manera completa, la productividad en clase es menor y, además, aumenta el riesgo de obesidad”.

 

Para evitar que suceda esto, las familias deben organizarse con el fin de permitir a los pequeños tomar un desayuno equilibrado. Este, según el experto, debe incluir al menos un lácteo (leche, yogur, queso…); pan en tostadas, cereales, galletas, magdalenas o bizcochos hechos en casa; una fruta o zumo; mermeladas o miel; una grasa de complemento como el aceite de oliva; y, en ocasiones, jamón o algún fiambre. “Para el almuerzo, se recomienda una pieza de fruta, un yogur o un bocadillo de queso o fiambre y frutos secos”, señala González.

 

La comida debe proveer al niño del 30 por ciento de sus necesidades nutricionales, por lo que es conveniente que “tanto los padres como los comedores escolares se involucren en el diseño de menús sanos y equilibrados, capaces de satisfacer las exigencias alimentarias, así como los gustos infantiles”, explica el especialista. Los platos principales deben alternar tanto verduras, legumbres, pastas, arroces y sopas, como carnes y pescados, y el postre debe ser normalmente una fruta o un lácteo.

 

La investigación revela que el 51 por ciento de los niños escolares consume carne entre cuatro y siete ocasiones a la semana, es decir, mucho más de lo aconsejado por los expertos. Además, solo uno de cada cinco niños y niñas toma pescado con la frecuencia recomendada.

 

La merienda no debe ser excesiva, ya que debe suministrar al niño el 15 por ciento de sus necesidades alimenticias. Esta comida ayuda a evitar los picoteos innecesarios entre comidas y hace que los menores no lleguen a la última comida con excesiva hambre.

 

Y la cena debe aportar al niño el 30 por ciento de los nutrientes y la energía que éste necesita, y se decidirá en función de los alimentos ya tomados al mediodía. “Para esta comida, se recomiendan purés, sopa o ensaladas, y, como complemento, carnes, huevos y pescados”, dice González.

 

Un dato que resulta preocupante a los expertos, es que el 74,5 por ciento de los niños y niñas españoles comen chucherías alguna vez a la semana, y el 82 por ciento consume comida rápida al menos una vez al mes.

 

Cómo conseguir que los niños coman bien


La educación es la base de una correcta nutrición, por esta razón la familia desempeña un papel fundamental en el impulso hacia unos hábitos saludables y para conseguir que el menor siga una dieta equilibrada.

 

Para lograrlos, el comportamiento de los distintos miembros de la familia tiene que ser coherente, organizándose las comidas a través de horarios y algunas comidas realizarlas con los hijos, puesto que sólo el 37,3 por ciento de los padres y madres come habitualmente con sus hijos e hijas.

 

González también declara que “el 71 por ciento de los niños españoles comen al mismo tiempo que ven la tele o manipulan una pantalla táctil o el móvil, lo que irrumpen la conversación con los progenitores”.

 

Diez claves para que los niños se alimenten bien


Varios especialistas han elaborado una serie de consejos para los padres para conseguir que los menores coman adecuadamente:

 

  1. Recuperar la dieta mediterránea: la dieta española de toda la vida incluye todos los nutrientes que el menor necesita para un correcto crecimiento. Además, el agua debe ser siempre su fuente de hidratación.
  2. Asegurarse de que comen cinco veces al día: debe haber una distribución de la ingesta de calorías.
  3. Guiarse por la pirámide alimentaria: instrumento muy útil para conocer las raciones de los alimentos y la frecuencia con la que se deben tomar.
  4. Evitar los alimentos que engordan y no alimentan: el consumo de fritos, bollería, dulces y snacks debe ser una excepción, pues contienen excesivos azúcares, grasas saturadas y sal, además de no aportar micronutrientes. Lo mismo sucede con la comida rápida.
  5. Comer en familia: organizar los horarios para poder comer juntos al menos una vez al día.
  6. Dejar de lado el móvil y la televisión en la mesa: la atención de niños y progenitores debe centrarse en la comida y en quienes se sientan a la mesa. Los dispositivos tecnológicos interrumpen o anulan la conversación familiar.
  7. Llevarse a los niños a la compra: pedirles ayuda para elaborar la lista y, una vez en el supermercado, que se hagan cargo de una parte.
  8. Preparar los alimentos de maneras diversas y que también cocinen: alternar asados, hervidos, a la plancha, guisados o incluso crudos en gazpachos y ensaladas garantizará que la comida se convierta en un hábito variado y estimulante. Enseñarles algunas técnicas culinarias sencillas o divertidas y pedirles que ayuden a decorar los platos, también puede ayudar a fomentar una buena alimentación.
  9. Ponerles en movimiento: que hagan ejercicio y también reducir las horas que pasan frente a la televisión y los videojuegos.
  10. Asegurarse que duermen más de diez horas: los niños de entre 6 y 12 años deben dormir más de diez horas diarias, ya que es un arma también para combatir el sobrepeso.

 

 

 

 

Fuente: cuidateplus.com

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