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Redacción
Jueves, 19 de octubre de 2017 | Leída 62 veces
PSICOLOGÍA

Sin tiempo para ser niño

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No siempre está claro dónde está el límite al apuntar a los menores a actividades extraescolares, que pueden ser un complemento lúdico o una carga.

Cinco horas dando clase; una hora para comer; una o dos horas, tres en ocasiones, para completar la educación con actividades extraescolares; sin olvidar que hay niños que llegan a la escuela a las 7.30 u 8 horas. Ese suele ser el horario diario de un escolar, lo que se ha dicho, en muchas ocasiones, que es «aberrante». Pero esta carga podría ser mucho más llevadera si cuando, para conciliar la vida familiar y laboral, los padres apuntan a los menores a clases, una vez terminado el horario escolar, con un mayor contenido lúdico que didáctico. Disfrutarían más y no lo verían como una obligación. Eso es lo que dicen los expertos.

 

Pero lo cierto es que es muy difícil, casi imposible, encontrar un centro escolar en Infantil y Primaria e incluso en edades más tempranas, donde no haya oferta de actividades extraescolares. Unas veces las organizan las asociaciones de padres y madres de cada colegio; otras se echa mano de empresas especializadas que tienen un amplio catálogo de ocupaciones para los menores.

 

Ese es el caso de la Asociación de Formación & Ocio Mapania, que lleva desde 1985 en la [Img #13072]Región de Murcia organizando este tipo de actividades. Su presidente, Juan Sánchez, comenta que el germen de esta asociación fue exclusivamente el trabajo en las escuelas, pero que, con el paso del tiempo, se ha ampliado al conjunto de las familias. Un antes y un después en este tipo de negocio, dice, lo marcó la crisis, ya que antes de la recesión se era más ‘alegre’ a la hora de proponer talleres y curso. Ahora todo se mide más.

 

Son las AMPAS las que normalmente se encargan de demandar este servicio y en algunos casos, pero pocos, se involucra el equipo directivo. «Eso nos hace un poco más difícil nuestro trabajo, ya que hay veces que en un mismo curso escolar las directivas del ampa cambian varias veces y, con ello, las ideas que tienen sobre qué tipo de actividades se van a ofertar», comenta.

 

Hay quienes optan más por ofertas deportivas y quienes prefieren complementos más didácticos, o que echan manos de actividades que del momento, que están de moda. «Entre las más populares y demandadas está el fútbol, seguido del baile en sus distintas variedades y del baloncesto, dentro de las más físicas; entre las didácticas el inglés encabeza la lista, junto con el refuerzo educativo y la música, y ahora la informática o robótica y los talleres de experimentación, se están poniendo más de moda».

 

El aula matinal también se oferta desde las 7.30 u 8 de la mañana hasta las 9 que empiezan las clases allí donde los padres no pueden echar mano de familiares para que se queden en casa mientras ellos van al trabajo.

 

La ratio habitual en cada clase es de grupos de un mínimo de 10 menores, aunque a veces se baja hasta siete «si el interés es muy grande», comenta Sánchez, quien indica que otra cosa que ha traído la crisis es la congelación de las tarifas de los cursos. «No las subimos desde hace varios años».

 

El presidente de Mapania recuerda además, que en cumplimiento de la normativa vigente, todos los monitores y monitoras deben tener el certificado de exención de delitos sexuales. «Y nosotros trabajamos con graduados y titulados en FP sobre cada materia que vamos a impartir».

 

 

 

Fuente: La Opinión

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