Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Lunes, 16 de octubre de 2017 | Leída 485 veces
MOTIVACIÓN

El Saúl más desconocido: su barrio, su colegio y sus sacrificios para ser estrella

Guardar en Mis Noticias.

Saúl Ñíguez vivió hace poco una noche muy especial. No sólo porque volvió a jugar un partido con la selección absoluta, sino porque lo hizo en su tierra, muy cerquita del lugar que le vio nacer y crecer. 28 kilómetros separan el estadio José Rico Pérez de Alicante de su ciudad natal, Elche.

Paseando por sus calles nos damos cuenta del cariño que tienen sus vecinos al centrocampista rojiblanco. Cierto es que se marchó muy joven para enrolarse en la cantera del Real Madrid, pero muchas personas se acuerdan aún de aquel niño que sólo tenía una cosa en la cabeza: una pelota.

 

Me decía: “cuando sea famoso tienes que colgar mis fotos en clase”, y así lo hice”. María Ángeles Pérez, tutora de Saúl Ñíguez en 5º de Primaria

 

Personas como los profesores de la escuela Baix Vinalopó, colegio en el que Saúl estudió desde los cuatro hasta los 11 años. Una de sus tutoras, María Ángeles Pérez nos narra cómo era el que ahora es pieza clave del Atlético de Madrid. “Le gustaba que le llamaran Boria por el mote de su padre. Era un estudiante normal, pero el fútbol era su pasión. Siempre se peleaba con compañeros porque era muy competitivo. Teníamos peleas diarias después del patio. Venía sudando, rojo… No le gustaba perder nunca”, explica con una media sonrisa en la cara.

 

Siempre que llegaba al gimnasio me preguntaba: ¿hoy toca fútbol, señorita”. Irene Santoyo, profesora de Educación Física de Saúl

 

Saúl sólo faltó a clase por el fútbol cuando se marchó con la selección valenciana a un campeonato en Melilla. Y, como no, el ahora internacional español destacaba en la asignatura de Educación física. “En el resto de materias… vamos a dejarlo en que iba bien”, cuenta su tutora. Corrobora estas palabras su profesora de Educación Física, Irene Santoyo. “Era un [Img #13022]niño muy movido, muy bueno físicamente y con una pasión desbordada por el fútbol. Era un sinvivir por el fútbol. Asociaba la Educación Física al fútbol y siempre que llegaba a la clase me preguntaba: ¿hoy toca fútbol?”.

 

Carlos Sempere, amigo íntimo de Saúl nos ayuda a hacer un recorrido por su infancia. “No ha dejado nunca de lado a sus raíces. Recuerdo que la primera liga que jugamos fue en las pistas del Plá. Se notaba que tenía maneras. Muchos aún recuerdan que con cuatro años marcaba goles increíbles de cabeza, en los córners…”. Además, Carlos avisa: “Saúl aún no ha explotado. Tiene gol y, si se le da más libertad, no tiene techo”. Ojo.

 

El Real Madrid y su casi fichaje por el Fulham en plena adolescencia


Saúl Ñíguez puso rumbo a la cantera del Real Madrid a la edad de 11 años. Tras una mala experiencia en la casa blanca, y jugando ya en el Atlético de Madrid, recibió una suculenta oferta para marcharse al Fulham inglés. Saúl finalmente decidió apostar por el conjunto rojiblanco… y le salió bien. El Atlético vio también en Saúl un futbolista diferente y, tras unos años en las categorías inferiores, tiró las puertas del primer equipo para no marcharse más.

 

La vista escolar de Saúl al Camp Nou… y el interés del Barcelona


Tampoco es muy conocido la excursión que Saúl hizo con su colegio cuando era pequeño. Al ahora centrocampista de la selección española visitó con su clase la ciudad Condal y, además, el plan de ruta incluía una visita al Camp Nou. Casualidades de la vida, el equipo azulgrana quiso (muchos años después) pagar la cláusula de 80 millones de Saúl… pero llegó tarde.

 

 

Fuente: marca.com

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress