Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Miércoles, 21 de diciembre de 2016 | Leída 313 veces
PSICOLOGÍA

El pundonor en el fútbol

Guardar en Mis Noticias.

La RAE define “pundonor” como el sentimiento que impulsa a una persona a mantener su buena fama y superarse.

El sábado pasado oí que el Real Madrid ganó gracias al pundonor. En fútbol se traduce en que no jugaron su mejor partido, no salió un juego bonito, no brilló el talento, pero sí lo hicieron las ganas de llevarse los tres puntos. Ganó la actitud por encima del juego.
 

Cualquier entrenador, desde el que entrena deporte de formación a todo el que se dedica a un equipo de profesionales, lo mínimo que espera de sus jugadores es el deseo de darlo todo. Es decir, compromiso. Porque el deportista comprometido convierte  su partido, sus entrenamientos y su equipo en una prioridad.
 

Tener pundonor se puede inculcar  desde pequeño. Pero no se trata solo de un valor que tenga que sacar el jugador, sino que es fruto del sentimiento. Es el club, el liderazgo del entrenador, el trato que se tenga con el deportista, las experiencias positivas vividas o la complicidad que se genera lo que despertará el sentimiento en el jugador.

 

¿De qué se alimenta el pundonor?

 

  1. Sentirte respetado, valorado y querido por el club.

    Nadie está dispuesto a dar más de lo mínimo cuando no recibe lo mismo de la otra parte. Los jugadores no son mercancía con la que intercambiar interese
    [Img #8008]s en el club. Los jugadores son personas. Si los tratas con humanidad y respeto, pondrán su talento, su esfuerzo y su trabajo al servicio del equipo.

     
  2. De ser una persona de valores y de palabra.

    Al margen de lo que uno recibe en el club en el que juegue, lo que inculquemos de pequeños deja  huella. Han sido entrenados para ser disciplinados, responsables y generosos, tendrán mayor probabilidad de jugar con pundonor en el futuro.


     
  3. De los sentimientos que generes en el jugador.

    El deportista que llega nuevo a un club, sobre todo los extranjeros, desconocen su historia, el peso de su afición o las gestas conseguidas. No se trata de darles una clase de historia, pero sí de transmitirles el sentimiento, el valor del club, los méritos logrados. Una posible idea sería prepararles un vídeo emotivo en el que se mostraran momentos históricos, goles, títulos conseguidos y jugadores emblema. Y que durante unos minutos vivieran la emoción y supieran qué escudo y que camiseta van a representar.


     
  4. Complicidad, cooperación y compañerismo.

    Cuando emocionalmente te sientes unido al grupo, cuando tus compañeros son generosos contigo, cuando hay un ambiente en el que todos están a gusto, apetece más trabajar y entregarse por completo. El líder tiene la obligación de trabajar la sinergia para que la máquina funcione con precisión, con los mismos valores y con eficacia.


     
  5. Un buen liderazgo.

    Basado en el respeto, la escucha, la ayuda, la comunicación educada y amable, la benevolencia y el interés honesto por sacar lo mejor de su jugador.

 

 

El pundonor no es algo que se tenga o no se tenga. Se educa y se siente.

 

 

Fuente: Patricia Ramírez (marca)

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress