Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Lunes, 5 de diciembre de 2016 | Leída 454 veces
ENTRENAMIENTO

Durante los entrenamientos ¿Cuál es la principal preocupación de los jóvenes entrenadores de fútbol base?

Guardar en Mis Noticias.
Noticia clasificada en: Entrenamiento Formación Fútbol Base

Planificar una unidad de entrenamiento infantil requiere mucha creatividad, paciencia, conocimientos, práctica, esfuerzo y trabajo previo con las tareas a desarrollar.

Para ello, se deben tomar en cuenta la cantidad de jugadores y la preparación de materiales para emplear considerando también variantes en caso de que en esa sesión no se lleguen a completar el número de niños esperados.
 

El entrenamiento infantil y juvenil tiene actualmente una estructura más flexible y adaptable que hace tiempo atrás. Por ejemplo, anteriormente los equipos juveniles armaban su semana de trabajo más o menos así: lunes de acondicionamiento  físico, martes de técnica, miércoles de partido interno, jueves táctica y viernes ligero porque el sábado hay partido. Los equipos infantiles entrenaban dos o más horas en una misma sesión casi siempre repleta de actividades físicas y ejercicios analíticos. Los especialistas han recomendado modificar muchas de esas prácticas.
[Img #7635]

Por tal motivo realizamos un breve sondeo entre jóvenes que actualmente estudian la carrera de entrenamiento deportivo o Educación Física en una universidad privada y que además complementan sus estudios trabajando en diversas escuelas de fútbol. Deseábamos saber concretamente  ¿Qué es lo que más te preocupa de la sesión de entrenamiento? La mayoría (60%) de los sujetos que conformaron la muestra afirmaron que “el desarrollo de un concepto central” es decir, cómo alcanzar de modo progresivo un objetivo sin abandonar las fases sensibles ni cayendo en descuidos pedagógicos.
 

Dicha preocupación nos llevó a considerar que los jóvenes entrenadores de hoy necesitan:
 

  • Pensar aún más acerca de la necesidad por vincular globalmente todas las partes de la sesión entorno a ese tema, concepto, fundamento, principio o aspecto a practicar. El entrenador olvida que durante una sesión es preferible abarcar un concepto mediante variadas formas jugadas, que muchos contenidos casi siempre descontextualizados.
     
  • Centrar todavía más la atención en el niño jugador más que en los contenidos o en las situaciones de enseñanza/aprendizaje. Parece ser que estos jóvenes nuevos entrenadores cargan con una lápida inútil relacionada con el deber de enseñar en vez de concebirse a sí mismos como el puente que une el aprendizaje, la perseverancia y la motivación con el fútbol.
     
  • Repensar acerca de la importancia que le dan a las partes del entrenamiento: pareciera que para ellos, el cumplimiento del programa de entrenamiento y las partes del entrenamiento tendría que ser una condición sine qua non cuando debería ser todo lo contrario: las partes del entrenamiento no tienen tanta importancia pues constituyen una ayuda pero no una dependencia. De hecho, ya no se habla de parte sino de “fases” o “momentos”.

 

Por lo anterior se propuso una sesión de entrenamiento no solo más blanda sino también dividida en cinco momentos:

 

  1. Puesta en acción: es la fase de recibimiento de los niños y de proporción de  información: favorece la socialización y el sentido de pertenencia pero además indica las formas de organización que se van a utilizar. Explica la importancia que tiene aprender “bien” lo que se va a tratar. No debe exceder de un 5% del tiempo destinado a la sesión. Se destina a actividades preliminares de organización, introducción y la adaptación especial del cuerpo para el trabajo posterior de mayor intensidad así como la preparación psicológica de los y las jugadoras.
     
  2. Fase de adaptación: Entrada en calor mediante actividades de locomoción y coordinación general sobre todo con juegos de activación que admitan la movilización general de todo el cuerpo.
     
  3. Fase de logro de objetivos: Actividades intencionales para el logro de objetivos cuya característica principal ha de ser la secuenciación y progresión de las tareas. En esta fase es determinante la interacción social como facilitador del [Img #7637]aprendizaje. Ocupa aproximadamente el 50 % del tiempo previsto para la sesión de clase. Se destina para el logro de los objetivos propuestos mediante los elementos de adquisición de destrezas, afianzamiento, verificación de lo aprendido,  aplicación o medición según sea el tipo objetivo de la sesión.
     
  4. Fase de vuelta a la calma: Actividades calmantes y/o de relajación: si la sesión ha sido destinada a un contenido de gran esfuerzo o intensidad. Juegos reposados si la actividad ha sido excesivamente enérgica.
     
  5. Reflexión de lo conseguido y su relación con sesiones precedentes y actuaciones futuras. Preguntas orientadoras y afirmaciones motivacionales que le demuestren al jugador que ha descubierto algo mientras jugaba y de paso aprendió a jugar al fútbol.

 

 

Fuente: Armando Anaya H.

1 Comentario
Leo
0 Seguidores
1 Total comentarios publicados:
0
0
Algunos seguidores de Leo
 
Leo
Fecha: Miércoles, 14 de junio de 2017 a las 21:41
Excelente!!!

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress