Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Viernes, 28 de octubre de 2016 | Leída 129 veces
MOTIVACIÓN

¿Sabías por qué el fútbol es pasión de todos?

Guardar en Mis Noticias.

El fútbol despierta emociones, genera complicidad, es fácil jugar a él porque solo necesitas un parque, un balón y unos amigos, lleva arraigado en nuestra cultura muchísimos años y a través del equipo y del fútbol transmitimos emociones, una filosofía y un sentir a los nuestros.

Una familia al completo puede vivir el sentimiento de pertenencia que les lleva a emocionarse y vivir un rato de forma intensa. Ver el fútbol une, practicarlo todavía más.

 

El fútbol es para niños, niñas, padres y abuelos. Pero no el fútbol profesional que presiona a los chavales transmitiendo la idea de que son Cristianos y Mesis, sino el fútbol capaz de inculcar valores, de llevarnos a disfrutar de un partido en una excursión de domingo, el fútbol que se practica para divertirse con amigos y que nos enseña a competir, a ser generoso, a ser titular y suplente, el fútbol que enseña a ser disciplinados y puntuales, a recoger el material y a tener compromiso con el proyecto del grupo. Ese fútbol de niños y niñas que serán administrativ@s, ingenier@s, médic@s, fontaner@s, panader@s, policías locales, que no serán grandes estrellas pero que les habrá dejado en ellos la huella del disfrute, de las agujetas, el dolor de perder o la euforia de ganar. Una experiencia que les habrá enseñado la importancia del trabajo en equipo, que tanto escasea en nuestra sociedad.


El futbol nos enseña a:

  • Ser generosos
  • Competir
  • Ser titular y suplente
  • Ser disciplinados y puntuales
  • Ser comprometidos

 

El fútbol también es respeto hacia el árbitro, el rival, hacia el míster que entrena más por vocación y pasión que por el ingreso económico que le genera, hacia los compañeros que aun estando lesionados acompañan al equipo para dar apoyo emocional pase lo que pase. El fútbol, bien entendido, es una escuela para la vida.

 

Si eres niño, niña o adolescente, puedes aprender a escuchar, a comunicar, a motivar, a esforzarte para conseguir un premio, a ser protagonista o a esperar tu momento en el banquillo, a decidir no trasnochar porque prefieres estar fresco el sábado por la mañana y así dar lo mejor de ti a tu equipo. El fútbol también te ayudará a tomar decisiones respecto a la vida poco saludable: recuerda que un deportista, sea de primera división o del equipo de su barrio, descansa, se cuida, no fuma, no bebe y se alimenta de forma correcta. Los deportistas tenemos eso, que priorizamos la vida sana por encima de lo que nos perjudica. Un deportista es fuerte, ágil, sanote y con valores. Y tiene claro cuál es el mundo al que decir que sí y de qué otro mundo debe alejarse y poner distancia.

 

Si eres padre o madre tú también juegas

 

Si eres padre o madre, recuerda, tú también juegas. Si no lo haces físicamente, sí que lo hacen tus valores y tu ejemplo. Tu hij@ necesita tu apoyo, juegue bien o juegue mal, pierda o gane. No necesitas un hij@ que marque goles, necesitas un hij@ que disfrute de tu presencia, que se sienta orgulloso de tenerte en la grada y cuando falle o acierte te mire y tenga tu aprobación y tu seguridad. Los padres no dan órdenes, ni instrucciones, ni dicen cómo tienen que jugar. Los padres acompañan, suman, respetan, apoyan en el fracaso y en el éxito e incitan el respeto hacia el rival y hacia el árbitro. Un padre y una madre que juegan al fútbol son aquellas figuras de los que un hij@ se siente orgulloso.

 

[Img #6790]

El fútbol es respeto, hacia el árbitro, el rival, hacia el míster

 

Al abuelo y a la abuela hay poco que decirles. Su experiencia, la edad y el sentido común les convierten en prudentes, facilitadores, buenos consejeros, animadores y motivadores. Juegan siempre a favor porque apoyan de forma incondicional, no tienen una queja y todo les parece bien. Si acompañan a los nietos a jugar, su sola presencia, calma. Y si fuera por ellos, saltarían a ayudar a recoger el material después del partido.

 

A todos los que jugáis y participáis en el fútbol, recordad cómo queréis ser recordados, qué imagen queréis que os represente, cómo os gustaría que se hablara de vosotros. Porque esa será vuestra seña de identidad. Comportarnos de forma ejemplar es una de las elecciones más sabias que podemos tomar.

 

 

 

Fuente: Patricia Ramírez (elmundo.es)

Mundo Fútbol Base
Mundo Fútbol Base • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress