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Redacción
Viernes, 26 de agosto de 2016 | Leída 174 veces
PSICOLOGÍA

¿Cómo actuar frente a un hijo que se queja por todo?

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Noticia clasificada en: Formación Fútbol Base Psicología

Frente a un hijo que protesta por todo, los padres solemos perder los estribos y sentir la necesidad de recurrir a ayuda profesional o al menos consultar con otros padres para evaluar cuál es el mejor método para evitar que los niños lo sigan haciendo.

La edad de las “protestas constantes” suele ser entre los 6 y los 10 años:

 

Aunque depende de los motivos particulares, podríamos estar en presencia de un niño que se queja por todo con menor edad.

 

La pregunta sería ¿Cuál es la razón por la que se queja por todo? ¿Qué es lo que le está sucediendo?
 

 

Motivos de las quejas

 

Aunque cada niño es particular y deberíamos evaluar la escena en forma personalizada, en líneas generales podemos abarcar 3 grandes motivos por los que un niño menor de 10 años se queja por todo.

 

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Necesita llamar la atención de sus padres. Con frecuencia, un niño consentido (aquel a quien se le consiente por demás) es un niño quejoso.

 

Sucede que el niño ha internalizado que consigue todo aquello que desee sin importar los métodos que deba utilizar para ello, incluso el enojo, el capricho y hasta el berrinche. Suelen ser niños cuyos padres detestan las escenas de berrinche y, para evitarlas, harán hasta lo imposible para no atravesar esta situación desagradable.

 

En estos casos sugerimos establecer límites y normas. Intenta comenzar desde el hogar para luego extender estos límites en la vía pública u otro ámbito.

 

Un niño triste a menudo es un niño que se enfada por todo. Debemos indagar hasta descubrir qué es lo que lo preocupa o entristece. Con frecuencia la tristeza está relacionada con el ambiente familiar (por ejemplo la presencia o la llegada de un nuevo hermanito, una mudanza, el cambio de escuela por fin de ciclo lectivo, etc). Debemos hallar el verdadero motivo de esta tristeza.

 

Esta no suele ser una tarea sencilla dado que a veces los niños ocultan su tristeza o bien no son conscientes de ella.

 

Un niño también puede tener un mal día. A veces pensamos que somos sólo los adultos quienes podemos tener un día terrible pues no llegamos a comprender que ellos, a pesar de su corta edad, tienen responsabilidades y pueden tener un pésimo día en alguna de todas las actividades a las que asisten.

 

En estos casos los niños sienten bronca o rabia por un hecho específico. Aquí nos resultará un poco más fácil identificar el motivo principal de su fastidio o queja, dado que es mayormente visible un episodio de este tipo, que un caso como el anterior.

 

¿Cómo actuar frente a un hijo que se queja por todo?

 

Generalmente al identificar el problema podemos acceder a la solución inmediata. Muchas veces son los mismos niños quienes nos dicen qué es lo que necesitan.

 

De todos modos evitar que nuestro hijo proteste por todo exige una labor constante de nuestra parte, poniendo el foco en ellos, estableciendo rutinas, reglas y normas (dado que con frecuencia el niño inconscientemente nos está pidiendo esto).

 

 

 

Fuente: educapeques

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